Todos los detalles de la nueva Ley de Startups.


El pasado martes 6 de julio el Consejo de Ministros ha aprobado el anteproyecto de la tan esperada Ley de Startups. ¡Es una buena noticia! El ecosistema emprendedor español necesitaba con urgencia un marco regulatorio que tuviera en cuenta la naturaleza de las empresas emergentes.

El texto comienza ofreciendo una definición para determinar cuando una empresa es una startup o empresa emergente. La nueva ley de startups considera que una empresa emergente será aquella que sea de nueva creación con sede social y con un 60% de sus empleados con contratos en España que tenga menos de 5 años de actividad (7 años en el caso de empresas en áreas como la biotecnología, energía e industria) y que cuentan con una facturación no superior a 5 millones de euros al año.

Esta definición no contemplaría entonces empresas como Wallapop o Jobandtalent que actualmente aspiran a convertirse en unicornios ya que tienen más de 5 años de trayectoria. Tampoco contemplaría a aquellos emprendedores en serie que fundan varias startups en su vida, ya que no considera de nueva creación a una empresa cuyo fundador ya haya fundado otra beneficiada por esta ley. Una medida muy criticada por el ecosistema que no refleja la realidad del sector.

Con esta ley se pretende fomentar la creación de compañías tecnológicas eliminando barreras fiscales y tributarias e incentivando la atracción del talento. Una serie de herramientas que ayudan a posicionar a España como un gran foco de emprendimiento y que compite con marcos regulatorios europeos con mayor recorrido.

Los platos fuertes de la Ley de Startups.

Uno de las medidas más importantes establece la reducción en el impuesto de sociedades del 25 al 15% durante un plazo máximo de cuatro años, pudiendo además aplazar el pago de deudas tributarias durante un período de dos años. Una de las medidas aparentemente más atractivas pero que en la práctica no lo es tanto. La mayoría de las startups tienen resultados negativos los primeros años, es lo normal, y por tanto ni se plantean el pago de este impuesto.

La retención y atracción del talento en España es primordial para las startups. La legislación hasta ahora generaba barreras a la hora de contratar talento extranjero y no incentivaba el emprendimiento. Otras de las medidas para subsanar este problema es la reducción del 24% al 15% en el impuesto sobre la renta. Esta una rebaja fiscal atraerá a teletrabajadores. Además, la creación del visado para los denominados “nómadas digitales” reducirá los problemas burocráticos.

Desde el punto de vista fiscal también ofrece beneficios para inversores. Reducirá la cuota de deducción del 40 al 30% elevando de 60.000 a 100.000 el límite exento.

Las stock options como método de retribución ha sido altamente castigado por la legislación hasta ahora. La ley de startups pretende mejorar la tributación quedando exentos desde los 12.000 hasta los 40.000 anuales y permitiendo ofrecer hasta un 20% de la compañía. Una medida que ayuda a las startups ya que retiene el talento e implica a sus empleados para alcanzar el éxito.

Un buen comienzo que necesita mejorar.

El anteproyecto de ley ha obtenido múltiples críticas por el ecosistema emprendedor. Y es que las medidas propuestas no son todo lo ambiciosas que necesita el mercado. Se echan en falta medidas que fomenten el crecimiento de las startups.

La Asociación Española de Startups presentará en este periodo de Audiencia Pública propuesta de mejora que ayuden a componer un tejido empresarial innovador y mejoren el posicionamiento de las empresas emergentes internacionalmente.

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